
Pedro Sánchez deja a los jóvenes sin futuro: salarios hundidos y riqueza concentrada en los mayores de 55 años
Los datos revelan que el 68% del ahorro y el 43% de la riqueza están en manos de los españoles mayores de 55 años
La brecha generacional se está agravando durante el mandato de Pedro Sánchez, pero el Gobierno presume de crecimiento del PIB. Los datos revelan que el 68% del ahorro y el 43% de la riqueza están en manos de los españoles mayores de 55 años. La juventud, en cambio, está atrapada entre salarios mínimos y dependencia económica de sus progenitores.
Un informe de Fundación Mapfre y Fedea sostiene que los jóvenes tienen una alta dependencia de familiares y del Estado. El discurso oficial de mejora del poder adquisitivo choca con la realidad estadística. En parte, porque la concentración de recursos se concentra en las personas de más edad, limitando así su capacidad de emancipación.
Los menores de 30 años apenas concentran el 21,6% de los recursos totales. Sus ingresos laborales son reducidos y su consumo depende de transferencias privadas por parte de sus padres. La supuesta recuperación económica no se traduce en autonomía financiera juvenil.

Riqueza concentrada y juventud dependiente
El estudio cifra los recursos totales de los hogares españoles en 1,53 billones de euros. De esa cantidad, 592.719 millones corresponden a mayores de 55 años. Concentrando así el 68% del ahorro total de los hogares españoles.
Las personas mayores reciben 183.070 millones en prestaciones públicas, principalmente en pensiones. Aportan 138.173 millones en impuestos y cotizaciones, el 34,5% del total. Pero su peso patrimonial multiplica el margen de maniobra frente a generaciones más jóvenes.
Entre los 30 y 54 años se concentra la mayor generación de ingresos laborales. Este grupo moviliza más de 600.000 millones de euros y sostiene el grueso del sistema fiscal. Sin embargo, el acceso a vivienda y estabilidad sigue siendo un reto creciente y un deseo casi imposible para los más jóvenes.
Salarios erosionados y alquiler asfixiante
Los jóvenes destinan hasta la mitad de su sueldo a pagar un alquiler, según distintos estudios recientes. Además, estos salarios siguen por debajo de los niveles de 2008. El mercado laboral no compensa la pérdida acumulada de poder adquisitivo.
El crecimiento económico agregado no corrige las distorsiones estructurales que afectan a la juventud. La precariedad laboral y la dificultad de ahorro retrasan proyectos vitales básicos. La dependencia familiar se convierte en red de seguridad permanente.
La fotografía es clara: la riqueza y el ahorro se concentran en edades avanzadas. La juventud soporta salarios menores, alquileres elevados y menor capacidad patrimonial. Bajo el actual modelo económico, el desajuste generacional se consolida en lugar de corregirse.
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