La portavoz del PSOE defiende que la vivienda debe ser un derecho y no un negocio, mientras la empresa de Sergi Vélez acumula millones en inversiones inmobiliarias
La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, percibe unas retribuciones anuales estimadas de 129.905,02 euros, mientras su pareja, el empresario Sergi Vélez, dirige un grupo inmobiliario que gestiona al menos 30 viviendas en alquiler. Dos realidades económicas que cobran especial relevancia cuando los socialistas han situado la vivienda en el centro de su discurso político.
Según los datos de Transparentia, el portal de Newtral, Mínguez tiene asignados 9.278,93 euros mensuales, distribuidos entre salario base, complementos y dietas. La estimación anual contempla catorce mensualidades y no equivale a su salario neto.
Un negocio inmobiliario con millones en activos
La investigación publicada por Artículo14 revela que Vélez está al frente de Nest Capital, un conglomerado dedicado a la inversión inmobiliaria.
Montse Mínguez explica la empresa de vivienda que tiene su pareja
Una de sus sociedades, Nest Capital Homes, contabilizó 6,3 millones de euros en inversiones inmobiliarias y unos activos totales de 8,4 millones, según las cuentas de 2025. La empresa también habría promovido procedimientos de desahucio por impago, de acuerdo con las fuentes consultadas por el periódico.
A este escenario se suma el patrimonio declarado por Mínguez, que incluye derechos de propiedad sobre tres viviendas en Cataluña. Estos inmuebles son independientes de los gestionados por las sociedades de su pareja.
Del "derecho a la vivienda" a la defensa del gran tenedor
"De lo que se trata es de que la vivienda sea considerada como un derecho, no como un negocio", defendía Mínguez en RNE.
Sin embargo, tras conocerse la actividad empresarial de su pareja, la dirigente socialista aseguró en Espejo Público que existe "coherencia total" y calificó la polémica de "ataque personal".
Además, defendió que la compañía paga sus impuestos y cumple la Ley de Vivienda.
La controversia plantea una cuestión política: ¿dónde establece el PSOE la frontera entre el negocio inmobiliario legítimo y la especulación que denuncia públicamente?
La actividad empresarial de Vélez no acredita por sí misma ninguna irregularidad. Pero obliga a Mínguez a explicar cómo encaja la defensa del negocio de su pareja con el discurso sobre los grandes propietarios que mantiene su formación.