La salud del papa León XIV continúa bajo vigilancia médica después de que este martes fuera intervenido quirúrgicamente para extirpar un tumor maligno localizado en el pulmón derecho. El Pontífice permanece hospitalizado en el Policlínico Gemelli de Roma, donde los especialistas supervisan su recuperación tras una operación que se desarrolló sin incidencias.
La primera información difundida por la Santa Sede después de la intervención apunta a una evolución inicial favorable. Según ha comunicado el Vaticano, León XIV ha pasado su primera noche en el hospital con tranquilidad, aunque todavía no se han ofrecido detalles adicionales sobre los próximos pasos de su recuperación.
La comunicación se ha realizado a través del canal oficial de Telegram de la Oficina de Prensa de la Santa Sede y ha sido recogida por Vatican News. Las autoridades vaticanas han anunciado que durante este miércoles se facilitarán nuevas actualizaciones sobre la situación clínica del Pontífice.
La comunicación se ha realizado a través del canal oficial de Telegram de la Oficina de Prensa de la Santa Sede
Una operación de 90 minutos para extirpar el tumor
La intervención practicada a León XIV tuvo como objetivo eliminar el tejido pulmonar afectado por la enfermedad. Para ello, los cirujanos procedieron a retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho, utilizando una técnica quirúrgica videoasistida que permite operar mediante pequeñas incisiones y con ayuda de una cámara.
Este procedimiento se emplea en determinadas intervenciones torácicas y permite acceder al interior del tórax sin necesidad de realizar una apertura convencional de mayor tamaño. Su utilización depende de las características de cada paciente y de la lesión que debe tratarse.
El equipo médico necesitó alrededor de una hora y media para completar la operación. Una vez finalizada, el boletín sanitario difundido el martes confirmó que los especialistas habían conseguido realizar el procedimiento previsto sin que se produjeran complicaciones durante la cirugía.
Las pruebas confirman el diagnóstico de cáncer de pulmón
Uno de los aspectos más relevantes de la intervención fue la confirmación del diagnóstico que los médicos ya contemplaban antes de operar al Pontífice.
Los estudios preoperatorios habían detectado una lesión compatible con un proceso tumoral maligno. Sin embargo, fue el análisis histológico efectuado durante la propia intervención el que permitió identificar el tejido afectado como un adenocarcinoma pulmonar.
Se trata de una modalidad de cáncer de pulmón que se origina en células glandulares del tejido pulmonar y que forma parte de los denominados cánceres de pulmón de células no pequeñas.
Aunque la operación ha permitido retirar la zona afectada, la información difundida hasta el momento no precisa el estadio de la enfermedad ni si será necesario aplicar tratamientos adicionales. Estas decisiones dependen de distintos factores clínicos, entre ellos los resultados definitivos de los análisis y la valoración de los especialistas.