El Gobierno asume internamente que el problema estructural de la vivienda no podrá resolverse ni a corto ni a medio plazo. Según una exclusiva publicada por El Mundo, fuentes de Moncloa reconocen que los estudios y estimaciones realizados por el Ejecutivo apuntan a enormes dificultades para incrementar con rapidez el parque público necesario para responder al desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda.
El diagnóstico llega justo después de que el Consejo de Ministros aprobara dos reales decretos en materia de vivienda. Entre las medidas planteadas figuran la ampliación de determinadas protecciones frente a los desahucios, la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, la prórroga de algunos contratos y restricciones temporales a determinadas compras por parte de fondos.



