La situación la ha denunciado el propio Villate en una columna de opinión titulada Una sanción que confirma el camino, difundida a través de su cuenta en la red social X
Las sanciones impuestas por la República Popular China al ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación de Paraguay, Gustavo Villate, no han modificado la hoja de ruta del Gobierno paraguayo. Por el contrario, el funcionario ha asegurado que las interpreta como una confirmación de las decisiones que el país viene adoptando en materia de soberanía tecnológica, cooperación con Taiwán y seguridad digital.
La situación la ha denunciado el propio Villate en una columna de opinión titulada Una sanción que confirma el camino, difundida a través de su cuenta en la red social X, tras el anuncio de las medidas adoptadas por Beijing en respuesta a las relaciones de Paraguay con Taiwán. Según ha explicado, las sanciones incluyen la prohibición de ingresar a China continental, Hong Kong y Macao, además de la congelación de eventuales bienes y restricciones para realizar transacciones o establecer cooperación con entidades chinas.“No tengo bienes en China, así que el efecto práctico es limitado y no lo tomo de forma personal. Pero el mensaje merece una lectura atenta, porque habla más de las decisiones que ha tomado mi país que de mí.”
En la columna, Villate plantea que el episodio trasciende su situación personal y abre un debate más amplio sobre la soberanía de los estados para definir sus relaciones internacionales y sus criterios de seguridad tecnológica. El ministro ha cuestionado que un país extranjero pueda aplicar sanciones a funcionarios de otra nación por posiciones adoptadas dentro de sus propias atribuciones gubernamentales.“En una democracia, la propiedad privada y la libertad de opinión están protegidas justamente frente a ese tipo de poder. Esa es la diferencia de fondo entre nuestros sistemas de gobierno.”
También ha defendido la histórica relación diplomática entre Paraguay y Taiwán, una de las más antiguas de América Latina. “Paraguay tiene relaciones diplomáticas ininterrumpidas con Taiwán desde hace 69 años, y cooperar con un país amigo no es una provocación, es política exterior soberana”.
Uno de los aspectos más relevantes de la reflexión del ministro está vinculado al creciente debate global sobre infraestructura digital, inteligencia artificial, protección de datos y seguridad nacional. Villate ha explicado que Paraguay ha comenzado a incorporar criterios de seguridad tecnológica en proyectos estratégicos como la futura red 5G, el centro nacional de datos financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y diversas iniciativas vinculadas a inteligencia artificial. Según ha afirmado, el objetivo es garantizar que ninguna infraestructura crítica quede expuesta a influencias indebidas de gobiernos extranjeros.“La IA es como un niño: aprende lo que uno le muestra, y un modelo entrenado bajo un sistema autoritario carga con esos sesgos.”
La declaración del ministro sitúa en el centro del debate el proyecto binacional Yguazú Digital, una iniciativa desarrollada conjuntamente entre Paraguay y Taiwán para impulsar capacidades de cómputo soberano e inteligencia artificial. Villate considera que esta infraestructura podría tener una relevancia estratégica comparable a otros grandes proyectos históricos de desarrollo para el país. “En mi opinión, puede llegar a ser más grande de lo que fue Itaipú en su momento.”
El ministro ha destacado que tanto Taiwán como Belice han rechazado públicamente las sanciones, al igual que autoridades estadounidenses, que han manifestado su oposición a cualquier forma de coerción contra países del hemisferio que ejercen sus derechos soberanos. En ese contexto, sostiene que Paraguay continuará desarrollando proyectos estratégicos con Taiwán, incluyendo Yguazú Digital, el Parque Tecnológico, la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay y los sistemas digitales de salud pública.“Esta sanción es, en el fondo, una certificación de que lo que venimos haciendo desde 2023 es el camino correcto.”
La columna concluye con una defensa de la independencia nacional y de la continuidad de la relación bilateral entre Paraguay y Taiwán, que en 2027 cumplirá 70 años de vínculos diplomáticos ininterrumpidos. “La libertad no se negocia, ni se congela, ni se sanciona. Paraguay es una democracia que decide por sí misma, y vamos a seguir construyendo nuestro futuro junto a quienes comparten esos valores”.