Marta Hernández fue presentada como la "cabecilla" de una supuesta "mafia judicial" y un interlocutor llegó a reclamar que se movilizaran para que "sienta presión", como ha publicado La Razón en exclusiva
Las pesquisas sobre las maniobras desplegadas contra la juez Beatriz Biedma, instructora de la causa que afectó al hermano de Pedro Sánchez, amplían ahora el foco a otra magistrada de Badajoz. Las conversaciones incorporadas a la investigación reflejan que Marta Hernández también fue señalada ante personas vinculadas a clanes de la provincia y que incluso se llegó a mostrar la ubicación de su vivienda.
El exjuez Luis Sáenz de Tejada, investigado en la causa, mantuvo contactos con personas que acumulaban conflictos previos con los tribunales extremeños. Paralelamente, un interlocutor que utilizaba la identidad de José García Fernández contactó a través de Facebook con Cintia Rocho, vinculada al clan de Los Rocho. El objetivo de aquellas comunicaciones era dirigir su malestar hacia determinados miembros de la judicatura pacense.
En esos intercambios, Hernández fue presentada como la supuesta "cabecilla" de una denominada "mafia judicial". Uno de los mensajes fue todavía más explícito: "Tenéis que movilizaros para que ella sienta presión".
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Una fotografía de la vivienda y acusaciones contra la magistrada
El contacto con Rocho no se limitó a referencias genéricas sobre la juez. El interlocutor le remitió una imagen de la vivienda de Hernández y trató de alimentar las sospechas sobre su patrimonio, asegurando que residía en un inmueble que, según su versión, no sería compatible con los ingresos de una magistrada.
También difundió un vídeo contra Hernández bajo el título "Jueza racista" y pidió que fuese compartido entre personas de Almendralejo. Rocho conocía previamente a la magistrada porque esta había intervenido en una causa relacionada con su hermano, que terminó ingresando en prisión.
Por otra vía, Sáenz de Tejada mantuvo un encuentro con el abogado Juan José Collado, relacionado profesionalmente con otro de los investigados por delitos de tráfico de drogas. Collado declaró posteriormente ante la UCO que buena parte de aquella reunión estuvo dedicada precisamente a Marta Hernández.
Según su testimonio, el exjuez le planteó la posibilidad de presentar acciones judiciales y promover movilizaciones. También le mostró dónde residía Hernández. El propio testigo precisó, no obstante, que durante aquella reunión no recibió ninguna petición para atacar físicamente a las magistradas.
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De Marta Hernández a Beatriz Biedma
Las actuaciones investigadas terminaron situando también a Beatriz Biedma en el centro de las pesquisas. La magistrada dirigía entonces la instrucción relacionada con David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, mientras se presentaban distintas iniciativas destinadas a cuestionar su actuación y tratar de apartarla del procedimiento.
Uno de los aspectos que llamó la atención de Collado fue que Sáenz de Tejada le hablara de Hernández como futura responsable de la investigación sobre el hermano de Sánchez cuando el procedimiento seguía todavía en manos de Biedma.
La investigación trata ahora de determinar el alcance de esos contactos y su posible conexión con las actuaciones atribuidas al entorno de Leire Díez y Javier Pérez Dolset. Sáenz de Tejada deberá declarar como investigado el próximo 28 de octubre.
El caso ha adquirido una dimensión todavía mayor después de que Biedma denunciara ante la Policía haber sido seguida en coche y manifestara preocupación por su seguridad. Las diligencias deberán esclarecer hasta dónde llegaron las maniobras contra las dos jueces de Badajoz y si existió una estrategia coordinada detrás de los intentos de presión y descrédito.