La gestión del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha provocado un fuerte choque entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid. La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, denunció este miércoles que nadie del Ministerio de Sanidad se puso en contacto con su departamento antes de decidir el traslado de los 14 pasajeros españoles al Hospital Gómez Ulla.
Según explicó Matute en Telemadrid, la Comunidad se enteró de la operación durante la rueda de prensa ofrecida por la ministra Mónica García. Desde el Gobierno madrileño consideran especialmente grave que una decisión sanitaria de este nivel se comunicara públicamente antes de informar oficialmente a la administración autonómica afectada.
Madrid acusa al Ministerio de "falta de información"
La consejera madrileña también desmintió las declaraciones de Mónica García sobre la supuesta coordinación entre administraciones y aseguró que Madrid tuvo conocimiento por otras vías de que la variante detectada en el crucero sería la del hantavirus de los Andes, considerada más transmisible y con una mayor mortalidad.
Desde la Comunidad consideran que ha existido una importante falta de transparencia por parte del Ministerio y critican que no se trasladara toda la información sanitaria disponible antes de activar el operativo. El traslado de los pasajeros españoles al Gómez Ulla podría producirse el próximo lunes, mientras el barco permanece bajo seguimiento tras detectarse varios casos durante la travesía.
La polémica se suma además al malestar expresado por el Gobierno de Canarias, que también ha cuestionado la gestión del Ejecutivo central y la falta de explicaciones sobre la llegada del crucero a territorio español.
La Policía activa protocolos preventivos
Mientras continúa la tensión política, la Policía Nacional ya ha distribuido un protocolo interno de prevención relacionado con el hantavirus. Aunque el riesgo se considera actualmente "bajo y fundamentalmente ambiental", el documento recomienda a los agentes utilizar mascarillas, guantes y equipos de protección en determinadas actuaciones.
El protocolo también recuerda que no existe una vacuna específica frente al hantavirus y que la principal vía de contagio conocida sigue siendo la inhalación de partículas contaminadas procedentes de excrementos de roedores. Por ello, la prevención continúa siendo la principal herramienta para evitar posibles contagios.