
Meloni aprueba un proyecto para endurecer la entrada y acelerar la expulsión de inmigrantes en situación ilegal
La primer ministro ha señalado que la medida busca reforzar la lucha contra el tráfico de personas
El Gobierno de Italia ha aprobado un proyecto de ley para reforzar el control frente a la inmigración ilegal masiva en el país.
La iniciativa incluye la posibilidad de bloquear embarcaciones con inmigrantes antes de que alcancen aguas territoriales italianas. La medida contempla impedir el cruce cuando existan amenazas graves al orden público o a la seguridad nacional. También podrá aplicarse en casos de riesgo de terrorismo o ante una presión migratoria considerada excepcional.
La primera ministra, Giorgia Meloni, anunció la decisión en un vídeo difundido a través de sus redes sociales.

El texto legislativo aún debe ser debatido y aprobado por las dos cámaras del Parlamento italiano. El plan prevé trasladar a terceros países a los inmigrantes que viajen en embarcaciones prohibidas. Además, introduce procedimientos más rápidos para la expulsión de extranjeros condenados por delitos.
Se amplían los supuestos que pueden derivar en deportación tras la comisión de determinados delitos.
Entre ellos figuran la agresión a funcionario público, la violencia doméstica y los delitos vinculados a esclavitud.
El Ejecutivo sostiene que quienes residan en Italia deben cumplir las leyes nacionales vigentes. En caso contrario, el proyecto contempla la expulsión como respuesta administrativa y judicial.
Meloni ha señalado que la medida busca reforzar la lucha contra el tráfico de personas.
Según datos ofrecidos por el Gobierno, los desembarcos han descendido un 60% bajo su mandato. Asimismo, el número de repatriaciones habría aumentado un 55% en el mismo periodo. El Ejecutivo considera que estas cifras avalan la estrategia aplicada hasta ahora.

La propuesta se presenta como compatible con la normativa migratoria de la Unión Europea.
Un día antes, el Parlamento Europeo aprobó cambios sobre la definición de países seguros. Estas modificaciones pretenden agilizar los procedimientos de devolución y expulsión.
Italia ha defendido su papel en la negociación del nuevo marco migratorio europeo.
El Gobierno sostiene que la gestión comunitaria del fenómeno está en fase de transformación. Meloni ha afirmado que su gabinete utilizará todas las herramientas legales disponibles.
El objetivo declarado es garantizar la seguridad fronteriza y la protección de los ciudadanos. La líder de Hermanos de Italia también ha apelado al respaldo del Parlamento Europeo.
Ha pedido que las nuevas disposiciones comunitarias se aprueben con rapidez.
El debate sobre inmigración vuelve así al centro de la agenda política italiana. La tramitación parlamentaria determinará ahora el alcance definitivo de la norma.
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