Félix Bolaños, ministro de Justicia, ha sido siempre uno de los hombres de confianza de Pedro Sánchez. Tanta era la confianza depositada en él que el Ministerio de Justicia se lo adjudicó a Bolaños. Todo ello con un fin, poder tener bajo control el poder judicial y rebajar tensiones con los independentistas.
Sin embargo, esto ha cambiado. La investigación iniciada por un juez por la denuncia del sindicato Manos Limpias, ha puesto contra las cuerdas al presidente del Gobierno y a su esposa, Begoña Gómez. Que un juez haya investigado esta causa es lo que hace aparecer el nombre de Bolaños, que como ministro de Justicia, recae responsabilidad sobre él.

Es precisamente esta causa lo que ha llevado a un momento de máxima tensión entre el jefe de gabinete de Sánchez, Óscar López, y Bolaños. Desde el círculo más cercano de Sánchez, y el propio presidente, no entiende que esa denuncia, que a ojos de los socialistas está fundamentada en bulos, haya llevado al Juez Peinado a abrir diligencias. El propio óscar, jefe de gabinete de Sánchez no entiende como se ha acabado abriendo diligencias por un juez cuando es Bolaños el ministro de Justicia.
Lo cierto es que Félix Bolaños y Óscar López nunca han tenido afinidad. De hecho, el actual ministro de Justicia nunca ha tendio buena relación con los jefes de gabinete de Pedro Sánchez. Por tanto, el descontento con Bolaños es máximo, y la tensión también.








