La visita del papa León XIV a España concluyó este viernes con un contratiempo inesperado en el aeropuerto de Tenerife Norte. Un problema técnico detectado en el avión de Iberia que debía trasladar al Pontífice a Roma obligó a retrasar el despegue previsto y alteró el cierre de su agenda oficial en las Islas Canarias.
La incidencia se produjo cuando el Santo Padre ya se encontraba a bordo de la aeronave preparada para emprender el viaje de regreso al Vaticano. Tras detectarse el fallo, se activaron los protocolos correspondientes para revisar el avión y garantizar la seguridad de la operación.
Como consecuencia de la avería, León XIV abandonó el avión mientras los técnicos evaluaban el alcance del problema. En ese momento también se encontraba presente el rey Felipe VI, que participaba en el dispositivo institucional de despedida organizado con motivo del final de la visita papal.

El retraso se produjo después de una intensa jornada en Tenerife, última parada de un viaje que ha llevado al Pontífice por distintos puntos de la geografía española. Durante su estancia, León XIV ha centrado buena parte de sus mensajes en la atención a las personas más vulnerables y en la necesidad de reforzar la acogida y el cuidado de quienes atraviesan situaciones difíciles.
La agenda del viernes comenzó a primera hora de la mañana con una visita al centro de acogida de migrantes de Las Raíces. El complejo está gestionado por la organización Accem en colaboración con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.







