La creciente presencia de Marruecos en el mercado europeo del tomate ha desplazado a España del tercer puesto como proveedor de la Unión Europea. Según los últimos datos de Euroestacom (ICEX-Eurostat), en 2024 el país magrebí exportó 579.792 toneladas de tomate a la UE. esto, con un valor de 999,04 millones de euros, mientras que España envió 531.766,4 toneladas por 933,82 millones de euros.
Los agricultores españoles atribuyen esta pérdida de cuota de mercado a los bajos costes de producción en Marruecos y al trato preferencial dentro del acuerdo comercial con la UE. Además, denuncian que la monarquía marroquí subvenciona entre el 50% y el 70% del valor de su producción. Mientras que en España los productores enfrentan altos costes fiscales, escasez de agua y regulaciones ambientales más estrictas.

Otro factor determinante es el incumplimiento de los cupos comerciales. Según la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, Marruecos ha superado en los últimos años el contingente de tomate exento de aranceles. Así, introduciendo en la UE unas 500.000 toneladas anuales, lo que ha supuesto una evasión de tasas estimada en 71,7 millones de euros en cinco años.







