La Cadena SER afronta una profunda sacudida interna tras la salida de Àngels Barceló de la dirección de Hoy por Hoy. El relevo llega en medio del giro editorial impulsado por el Grupo Prisa y después de meses de tensión por la línea mantenida por la periodista en defensa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Fuentes del entorno del grupo señalan que la dirección llevaba tiempo cuestionando el enfoque editorial del espacio matinal, especialmente por la cercanía mostrada hacia el Ejecutivo y la falta de pluralidad en algunas tertulias e informativos. La situación terminó de estallar esta semana, cuando supuestamente Barceló rechazó aceptar las nuevas directrices planteadas por la compañía.
El ultimátum definitivo se produjo el pasado miércoles. La periodista recibió la petición de adaptar el contenido del programa a una línea editorial más abierta y menos alineada con el sanchismo. Sin embargo, la negativa de Barceló a modificar el enfoque del espacio precipitó su salida de la emisora tras años al frente del principal programa radiofónico del país.
Dentro de Prisa, el movimiento se interpreta como parte de una reorganización más amplia que comenzó tras el enfrentamiento interno entre el presidente del grupo, Joseph Oughourlian, y sectores próximos a Moncloa. Aquella guerra empresarial y política provocó importantes cambios en la estructura de los medios vinculados al grupo.

La dirección de Prisa lleva meses tratando de distanciarse de la etapa marcada por la cercanía editorial con el Gobierno de Sánchez. El objetivo pasa ahora por recuperar una línea socialista más clásica y menos vinculada al núcleo duro de Moncloa, además de incorporar perfiles distintos en tertulias y análisis políticos.







