El Gobierno de Giorgia Meloni avanza a pasos agigantados en el camino por un país seguro y próspero. Italia ha decidido reevaluar el comportamiento de los estudiantes en clase y sancionar las malas conductas para combatir el acoso escolar. El ministro de Educación del gobierno de Giorgia Meloni, Giuseppe Valditara, ha anunciado que:
La reforma de las calificaciones por conducta restablece la importancia de la responsabilidad personal, centra el respeto por las personas y los bienes públicos, y refuerza la autoridad de los docentes.
Esta medida, que tiene sus raíces en la época de Benito Mussolini, forma parte de una reforma educativa impulsada por el Gobierno de Meloni. Según esta reforma, los estudiantes serán evaluados en su comportamiento con una puntuación de cero a diez. Si un alumno obtiene una calificación insuficiente en conducta, deberá repetir el curso, sin importar su rendimiento académico.

Además, los estudiantes que reciban una calificación de “suficiente” en comportamiento también tendrán un trato especial. Es decir, el que obtenga entre cinco y seis puntos, tendrán que realizar un examen de educación cívica. La nota obtenida en este examen se reflejará en su currículum.
Para reforzar la autoridad de los profesores en las aulas, el Gobierno italiano ha implementado multas. Las mismas van desde los 500 hasta los 10.000 euros por agresiones o actos violentos contra los docentes. Valditara afirmó que “la ley aprobada por el Parlamento es un paso crucial para construir un sistema escolar que restituya la autoridad de los profesores”.








