La tradición de ofrecer un cóctel en torno al 8M comenzó durante la etapa de Irene Montero al frente del Ministerio de Igualdad. En 2023 se celebró una recepción en la sede del Ministerio el 24 de febrero dentro de los actos previos al Día Internacional de las Mujeres. El contrato se adjudicó por 7.595 euros a Cardamomo Catering SL, empresa dedicada a elaborar menús para eventos.
En 2024, el catering del acto institucional del 8M fue adjudicado por 14.800 euros a Sodexo Iberia. La compañía se presenta como una empresa internacional dedicada a servicios de restauración. Opera en ámbitos como centros educativos, espacios de trabajo y entornos de ocio.
Un año después, en marzo de 2025, Igualdad volvió a organizar otro catering en el Museo del Prado tras el acto institucional. En aquella ocasión el coste fue de 14.980 euros. El contrato volvió a recaer en la misma empresa que se encargaría del servicio en 2026.
El pasado 4 de marzo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asistió al acto institucional por el Día Internacional de las Mujeres celebrado en el Museo del Prado. Estuvo acompañado por varios ministros de su Ejecutivo y por activistas invitadas. Entre ellas se encontraba la colaboradora televisiva Sarah Santaolalla.
Tras la clausura del acto, el Ministerio de Igualdad ofreció un cóctel para los asistentes. Según la información publicada en el Portal de Transparencia y consultada, el catering costó 16.280 euros. Todo el importe se destinó exclusivamente al servicio de restauración del evento.
El contrato fue adjudicado mediante un contrato menor a la empresa Catering and Experience SL junto a otras sociedades integradas en la denominada UTE Prado. Entre ellas figuran Gastroamérica, Rab Raby y Gastofábrica. Todas ellas forman parte de una unión temporal especializada en restauración y eventos.
Además, la adjudicación está vinculada comercialmente con Life Gourmet Catering. Esta marca opera asociada a Catering & Experience y se centra en eventos de alta cocina. Según su propia página web, está especializada en cócteles y menús para celebraciones como bodas.
Desde entonces, el cóctel posterior al acto institucional se ha repetido año tras año durante el Gobierno de Pedro Sánchez. Una celebración que se financia con dinero público y acompaña a los discursos oficiales sobre feminismo. Para muchos críticos, esta escena refleja la contradicción de un Ejecutivo que convierte el 8M en una fiesta institucional mientras impulsa leyes que, según denuncian, han terminado perjudicando a muchas mujeres.