El gobierno de Giorgia Meloni ha adoptado una postura más estricta para reducir la inmigración ilegal en Italia. Este enfoque se basa en un plan destinado a controlar la llegada masiva de personas indocumentadas, especialmente desde África. La estrategia de Meloni incluye la firma de diversos acuerdos y tratados con los países de origen de estos migrantes.
En concreto, Meloni ha realizado varios viajes a Libia, Egipto y Túnez, tres de las principales fuentes de inmigrantes hacia Italia. Túnez, en particular, ha sido visitado por la líder italiana en cuatro ocasiones.
Debido a estas medidas, la inmigración desde Túnez ha disminuido un 77 % en lo que va del año, en comparación con el mismo periodo de 2023.
Meloni ha sido clara: Italia cerró las puertas a la inmigración ilegal
La primera ministra italiana se destaca por el "Plan Mattei" para África, una estrategia integral que abarca educación, energía y agricultura. Ella sostiene que África no es un continente pobre, ya que posee el 30% de los recursos minerales del mundo y el 60% de las tierras cultivables. Ha propuesto una inversión de 5.500 millones de euros en África, incluyendo créditos, donaciones y garantías para proyectos específicos en varios países.
Además, ha establecido acuerdos con Argelia para asegurar el suministro de energía. De la mano de Von der Leyen, ha llevado a Egipto un paquete de 7.400 millones de euros para revitalizar su economía y apoyar la acogida de refugiados.
Con estas medidas, busca controlar los flujos migratorios de manera efectiva. También ha promulgado decretos y ha rechazado la mayoría de los derechos de asilo.
Los datos del Gobierno de Italia son claros. Por lo que las denegaciones de asilo se han duplicado, alcanzando el 91%, y las revocaciones de protección internacional para personas ya residentes en Italia han aumentado un 10%. Además, se han impuesto restricciones a las ONG que brindan asistencia a estos migrantes.
Los datos dejan ver el éxito de Meloni
Por otro lado, durante su visita a Mauritania, Sánchez prometió regularizar a 250.000 trabajadores inmigrantes. El Ejecutivo estima que se necesitarán entre 200.000 y 250.000 trabajadores migrantes hasta 2050 para mantener el Estado de bienestar.