José Luis Rodríguez Zapatero afronta nuevas repercusiones políticas y judiciales en Bolivia tras la difusión de informaciones relacionadas con presuntas gestiones realizadas en favor del Grupo Gloria, un conglomerado empresarial peruano con importantes intereses económicos en el país andino. El caso, que ha adquirido dimensión internacional, ha provocado movimientos en distintas instituciones bolivianas y ha situado nuevamente al expresidente español en el foco de la actualidad.
Las revelaciones tienen su origen en un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), incorporado a la investigación del caso Plus Ultra. Según la documentación conocida, Zapatero habría recibido 200.000 euros a través de una sociedad interpuesta por supuestas gestiones encaminadas a favorecer los intereses del Grupo Gloria en Bolivia. La compañía peruana opera en el país mediante la Sociedad Boliviana de Cemento (SOBOCE), una de las principales empresas del sector y protagonista de un litigio de gran relevancia económica.
La difusión de estas informaciones ha generado una rápida reacción por parte de las autoridades bolivianas. Según publica el ABC, el Consejo de la Magistratura anunció la revisión del procedimiento seguido en la resolución judicial que benefició temporalmente a la cementera vinculada al grupo peruano.

Aunque el organismo precisó que no tiene capacidad para modificar las decisiones de los tribunales, sí puede analizar si durante la tramitación del expediente se produjeron irregularidades administrativas o disciplinarias.
El presidente del Consejo de la Magistratura, Carlos Spencer, explicó que la revisión busca verificar si todas las actuaciones se ajustaron a la normativa vigente. Asimismo, señaló que, en caso de detectarse posibles anomalías, podrían iniciarse actuaciones adicionales e incluso derivarse responsabilidades ante otras instancias competentes.
La controversia también ha tenido consecuencias en el plano político. Una exembajadora boliviana que había sido mencionada en diversas informaciones como posible intermediaria en contactos relacionados con el caso presentó su renuncia al cargo que desempeñaba en la alcaldía de La Paz.








