El exsecretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez Ruiz, firmó un contrato de 23 millones de euros para la gestión de los buques oceánicos de la Guardia Civil después de que un procedimiento anterior, valorado en 20 millones, terminara sin adjudicatario. Según publica El Debate, la empresa beneficiaria fue nuevamente Gauzón Ibérica, pese a que ya había sido apartada de una licitación anterior tras un recurso estimado por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales.
La resolución anuló aquella primera adjudicación al considerar que vulneraba el principio de igualdad entre licitadores. Sin embargo, el procedimiento acabó declarándose desierto y, tras recurrir durante meses a contratos de emergencia, Interior volvió a licitar el servicio, que terminó adjudicándose otra vez a Gauzón por un importe superior: 23,17 millones de euros.
El contrato está destinado a la gestión de los buques oceánicos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, embarcaciones que participan en labores de control de la inmigración irregular y asistencia a embarcaciones en el Estrecho, Canarias y aguas próximas a Mauritania y Senegal.
La adjudicación salió adelante pese a los reparos de la Abogacía del Estado
Según El Debate, la adjudicación tampoco estuvo exenta de polémica. Tanto la Abogacía del Estado como la Intervención votaron en contra de aceptar la documentación presentada por Gauzón al considerar que no acreditaba correctamente la solvencia técnica exigida en los pliegos del contrato.
Pese a esos informes desfavorables, la mesa de contratación aprobó continuar con la tramitación por mayoría y, semanas después, Rafael Pérez Ruiz firmó el contrato definitivo con la empresa adjudicataria. Los reparos de ambos órganos se mantuvieron hasta el final del procedimiento.
La información también recuerda que, entre la anulación de la primera licitación y la adjudicación definitiva, el Ministerio del Interior recurrió a siete contratos de emergencia para mantener operativo el servicio, una fórmula utilizada mientras se resolvía el nuevo procedimiento que finalmente volvió a recaer en la misma empresa.