La clase media, mayoritaria en España, se ahoga con los impuestos de Hacienda, y más cuando ven como el 50% de su salario va prácticamente destinado a Hacienda.
El Gobierno defiende con vehemencia que en España, la mayoría de los contribuyentes ha experimentado mejoras en su fiscalidad desde que Pedro Sánchez asumió la presidencia.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha liderado esta campaña de imagen, argumentando que las clases medias y populares se han beneficiado de una carga tributaria más favorable.
Sin embargo, los números cuentan una historia diferente. El peso de los impuestos sobre el PIB nacional ha aumentado en seis puntos, pasando del 32% al 38% desde 1995. Aunque no sería justo atribuir todo este impulso tributario a Sánchez, sí es cierto que el 60% del aumento de la presión fiscal ocurrió durante su mandato.






