El Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo parece decidido a repetir viejos errores y falsas estrategias, cayendo de nuevo en la trampa mortal del centrismo de salón diseñado por el difunto Pedro Arriola. Pareciera que, desde el más allá, Arriola sigue asesorando al PP, empujándolo hacia los mismos caminos que lo llevaron en el pasado a su declive político e ideológico. Feijóo se esfuerza inútilmente en construir una absurda barrera sanitaria contra VOX, utilizando para ello al PSOE de Sánchez, ese mismo PSOE que desde hace años se ha convertido en la principal amenaza para la supervivencia de España como nación libre y soberana.
Núñez Feijóo, en un lamentable ejercicio de desinformación o quizá mala fe, acusa a VOX de respaldar los aranceles impuestos por Donald Trump contra Europa, intentando así justificar un pacto con el PSOE que sólo busca marginar a la única alternativa real frente al globalismo y el entreguismo de Bruselas. La mentira es evidente y grotesca, pues los aranceles más devastadores que sufren los españoles no son los de Trump, sino los impuestos por las élites globalistas europeas a través de medidas ruinosas como el Pacto Verde o la destructiva Agenda 2030.
Lo cierto es que los votantes del PP acabarán comprendiendo que el verdadero problema de España no reside en Washington, sino en la Moncloa, y lleva el nombre de Pedro Sánchez. Pretender utilizar a VOX como chivo expiatorio, culpando a esta formación política del desastre económico y social generado por las propias élites europeas y españolas, es una estrategia destinada al fracaso más absoluto.







