Pocas cosas definen mejor la hipocresía y la miseria moral de nuestro tiempo que ver a Pedro Sánchez, el mismo que hace años pedía la desaparición del Ministerio de Defensa, convertirse hoy en el gran propagandista del "rearme europeo". El mismo Sánchez que entregó nuestras fronteras, que ha dejado entrar a miles de inmigrantes ilegales, que ha desprotegido a los españoles mientras llenaba España de inseguridad, ahora nos exige un esfuerzo económico, un sacrificio patriótico—dicen—para financiar la maquinaria de guerra europea y seguir engordando el negocio de la OTAN y de Bruselas.
El problema, como siempre, no es solo el PSOE. El verdadero drama es que el Partido Popular acudirá, una vez más, al rescate de Sánchez. Porque en esta materia, como en tantas otras, PSOE y PP son las dos caras de la misma moneda: obedecen las mismas instrucciones, sirven a los mismos amos y están atados a los mismos intereses globalistas. Ambos han renunciado a la soberanía de España. Uno por cobardía y otro por convicción ideológica.
Hoy nos venden el rearme de Europa como si fuera por nuestro bien, como si fuera para defendernos de enemigos externos. Pero la realidad es otra: ni Rusia ni Ucrania son nuestros enemigos.El verdadero enemigo está en La Moncloa,en Bruselas y en las élites que manejan los hilos de este teatro. Nos están llevando a una escalada bélica que ni hemos elegido ni nos beneficia, mientras España sigue desangrándose, mientras nuestros agricultores, transportistas, autónomos y familias no pueden más.
Y la izquierda que sostiene a este tirano, a este autócrata







