Las declaraciones del monarca ante el embajador de México, afirmando que durante el descubrimiento de América hubo “abusos”, suponen un grave error político e histórico que alimenta el relato de quienes quieren destruir la Hispanidad.
Un rey no puede hablar como un activista
En política —y más aún en la jefatura del Estado— las palabras no son inocentes. Tienen consecuencias. Por eso las recientes declaraciones de Felipe VI, ante el embajador de México, afirmando que durante el descubrimiento de América “hubo abusos”, no son una frase menor ni una simple cortesía diplomática.
Son algo mucho más grave.
Porque cuando el jefe del Estado español pone en duda la obra histórica de España en América, está haciendo exactamente lo que llevan siglos intentando hacer nuestros enemigos: alimentar la leyenda negra contra España.
Un rey de España no puede hablar como si fuera un profesor de universidad colonizado por el relato ideológico del indigenismo o por los complejos del progresismo europeo.
Un rey de España debe defender la historia de España, no cuestionarla.
Y cuando quien ocupa la Corona parece asumir el marco mental de quienes odian nuestra historia, la pregunta es inevitable:
¿A quién está representando realmente el Rey cuando habla?
La leyenda negra: la mayor operación de propaganda de la historia
Conviene recordar algo que parece olvidarse con demasiada frecuencia: la llamada “conquista brutal” de América no es un hecho histórico, sino un relato propagandístico creado por los enemigos de España.
La leyenda negra nace en los siglos XVI y XVII en los países protestantes —Inglaterra y Holanda— que necesitaban justificar su expansión colonial demonizando al imperio español.
Mientras España construía universidades, hospitales, ciudades y una civilización mestiza en América, sus rivales difundían panfletos describiendo a los españoles como monstruos sedientos de sangre.
El problema no es que ese relato existiera entonces.
El problema es que siglos después hay españoles que lo repiten.
Y ahora, lamentablemente, parece que también lo repite el propio jefe del Estado.
La obra de España en América: la mayor empresa civilizadora de la historia
Cuando en 1492 las naves de Cristóbal Colón cruzaron el Atlántico, comenzó una de las mayores transformaciones de la historia de la humanidad.
España no fue a América a exterminar pueblos ni a imponer un sistema de explotación colonial al estilo anglosajón.
España llevó:
Lengua
Derecho
Universidades
Evangelización
Mestizaje
Ciudades
Hospitales
Cultura
Mientras los imperios protestantes segregaban o exterminaban a las poblaciones indígenas, España las incorporó jurídicamente como súbditos de la Corona.
No es casualidad que en el siglo XVI ya existieran universidades en México o Lima, mientras gran parte de Europa ni siquiera soñaba con ese desarrollo educativo.
Tampoco es casualidad que en Hispanoamérica exista un fenómeno único en la historia del mundo: el mestizaje.
España no creó colonias.
España creó una comunidad de naciones hermanas.
Eso es la Hispanidad.
Abusos: España fue la primera en denunciarlos
Quienes repiten el mantra de los “abusos” olvidan un detalle fundamental:
España fue la primera potencia de la historia que debatió públicamente sobre los derechos de los pueblos conquistados.
Ahí están:
Las Leyes de Indias
La Escuela de Salamanca
Francisco de Vitoria
El debate de Valladolid
En ningún otro imperio de la época existió un debate moral sobre la legitimidad de la conquista.
Mientras otras potencias exterminaban pueblos enteros, España discutía sobre los derechos naturales de los indígenas.







