En los últimos meses, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado su control sobre el uso de dispositivos tecnológicos ilegales en los vehículos.
Entre las infracciones más destacadas, se encuentra el uso de inhibidores de radar, un aparato que muchos conductores emplean con el objetivo de eludir las multas por exceso de velocidad.

Esta práctica, aunque común entre algunos, ahora acarrea consecuencias mucho más severas. De hecho, la DGT ya está imponiendo sanciones que pueden afectar a miles de conductores en España.
¿Qué son los inhibidores de radar?
Los inhibidores de radar son dispositivos electrónicos diseñados para bloquear o interferir con las señales de los radares de tráfico que detectan la velocidad de los vehículos. Estos aparatos, a diferencia de los detectores que solo alertan al conductor de la presencia de radares, actúan activamente para impedir que el radar de tráfico capte la velocidad del vehículo.
La DGT ha clasificado el uso de estos dispositivos como una infracción muy grave. De hecho, su uso está prohibido en toda la Unión Europea debido a los riesgos que suponen para la seguridad vial y la integridad del sistema de control del tráfico.
Las sanciones por el uso de inhibidores de radar
La DGT ha dejado claro que cualquier conductor que sea sorprendido utilizando un inhibidor de radar enfrentará multas significativas. La sanción económica por el uso de estos dispositivos podría ascender hasta los 6.000 euros.









