DS Automobiles abre una nueva etapa que redefine su ambición tecnológica y su posicionamiento global. La firma francesa da un giro estratégico para seguir liderando la innovación en el segmento premium.
Tras más de una década marcando el paso en la Fórmula E, la marca da el salto a la SailGP, considerada la Fórmula 1 del mar.Este movimiento no es un simple cambio de disciplina, sino una evolución natural de su ADN competitivo. DS ha demostrado que la competición es su mejor laboratorio.
Ahora, tras dominar los circuitos eléctricos, se adentra en un entorno completamente distinto con la misma ambición de excelencia.
La historia de DS Automobiles en la Fórmula E es un ejemplo de visión y compromiso. Desde sus inicios, apostó por una competición que aún generaba dudas. Aquella decisión temprana fue clave para construir una trayectoria llena de éxitos.
Desde su debut en 2015, la marca acumuló cuatro títulos mundiales, dos de pilotos y dos de constructores. Además, logró 18 victorias, 55 podios y 26 pole position en distintos continentes. Europa, Asia, América y África fueron testigos de su dominio.
Los títulos logrados en las temporadas 2018-2019 y 2019-2020 consolidaron su posición de referencia. Pilotos como Jean-Éric Vergne y António Félix da Costa llevaron a DS a lo más alto. La marca francesa compitió y venció a grandes fabricantes con tradición tecnológica consolidada.
Tecnología de competición aplicada a la calle
El verdadero valor del paso por la Fórmula E no se mide solo en trofeos. DS ha sabido trasladar ese conocimiento a sus modelos de producción. La eficiencia energética, el software y la frenada regenerativa son ejemplos claros.
Vehículos como el DS Nº4, Nº7 y Nº8 integran soluciones desarrolladas en competición. Estas innovaciones permiten alcanzar autonomías de hasta 750 kilómetros en versiones electrificadas. La transferencia tecnológica es directa y tangible para el conductor.

Este enfoque refuerza el posicionamiento premium de la marca. No se trata solo de diseño o confort, sino de ingeniería avanzada aplicada al día a día. DS ha convertido la competición en una herramienta real de desarrollo.
El E-Prix de Madrid marcó un momento histórico para la Fórmula E y para DS Automobiles. El Circuito del Jarama volvió a acoger un campeonato mundial tras décadas de ausencia.
Más de 30.000 espectadores llenaron las gradas en un evento que colgó el cartel de completo. La presencia del Felipe VI subrayó la relevancia institucional del acontecimiento. El impacto mediático y económico fue notable para la ciudad.
La carrera ofreció un espectáculo vibrante, decidido en los últimos instantes. DS volvió a demostrar su capacidad competitiva en un circuito exigente. Aunque los resultados no acompañaron completamente, el rendimiento del equipo evidenció su experiencia.
El paso por la Fórmula E deja una huella imborrable en la historia de DS Automobiles. La marca no solo compitió, sino que ayudó a construir el campeonato desde sus inicios. Ese compromiso fue reconocido por figuras clave del sector.

Alberto Longo destacó el papel fundamental de DS en el crecimiento de la competición. La firma francesa apostó cuando pocos creían en el proyecto. Esa visión temprana fue determinante para el éxito global del campeonato.
Durante once años, DS construyó una reputación sólida basada en resultados y tecnología. Superó a fabricantes con mayor tradición en automovilismo. Ese legado es la base sobre la que se construye su nuevo desafío.









