Cayetano Rivera volvió a torear el pasado viernes en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Una tarde bastante aciaga para él, ya que sufrió una cogida que le obligó a abandonar la plaza.
Se pudo ver como el toro arrastró y pisoteó a Cayetano durante varios segundos. Finalmente, pudo huir de las embestidas y consiguió marcharse hacia las vallas protectoras con aparentes gestos de dolor.
Inmediatamente, fue trasladado al hospital para examinar las posibles lesiones que le habían provocado. Más tarde, se confirmó que sufría una contusión cervical, erosiones superficiales y una herida visible en el cuero cabelludo.

Un diagnóstico de lo más positivo, pues, dada la dureza de las embestidas, se temía gravemente por la salud del torero. Sin embargo, a la salida del hospital, él mismo aclaró su estado de salud.
"Me han hecho una resonancia y descartamos cualquier tipo de fractura en las cervicales, con lo cual es todo muscular y las heridas. Estoy un poco dolorido y cansado, voy a intentar descansar un poquillo", anunciaba.
Pese a ello, había ciertas dudas de si podría estar recuperado para la cita del próximo domingo. "Vamos a ver cómo va evolucionando, pero nada grave por lo menos", confesaba.
Cayetano Rivera no falla, volvió a torear dos días después de una cogida
Tan solo habían pasado 48 horas desde que sufrió las fuertes embestidas del toro. Aunque, las lesiones eran menos graves de lo que se esperaba, su presencia estaba prácticamente descartada para el cartel de Las Ventas del pasado domingo.
Cayetano debía tomar una complicada decisión, ya que aventurarse a torear en un mal estado de salud podría llevarle a sufrir otra cogida que le podrían ocasionar secuelas aún peores.






