Una devastadora tragedia ha sacudido a la comunidad de Alcorcón tras la muerte de dos bomberos, Jesús Aguilar Rodríguez, de 34 años, y Sergio Benavente Molero, de 27 años. Esto, en un incendio ocurrido el pasado 2 de abril en un garaje subterráneo de la calle Lilos, número 6 bis.
Según los avances de la investigación, el siniestro se originó por un accidente protagonizado por un vehículo híbrido. El mismo que ingresó al aparcamiento a una velocidad aproximada de 60 km/h, colisionando contra otro coche de gasolina. Se trató de un Dacia, lo que desencadenó un incendio de proporciones fatales.
El conductor del vehículo híbrido, identificado como Javier, había adaptado su automóvil con mandos en el volante tras sufrir un ictus. Lo que pudo haber contribuido a la confusión entre el acelerador y el freno al intentar maniobrar en el garaje.
El impacto inicial provocó una deflagración, y la mezcla de combustibles –la gasolina del Dacia y los componentes del vehículo híbrido– generó un fuego que se propagó rápidamente. Y que alcanzó temperaturas cercanas a los 1.000 grados centígrados. Las condiciones extremas, con humo denso y gases tóxicos, convirtieron el aparcamiento en una trampa mortal para los bomberos que acudieron al lugar.
Jesús y Sergio, ambos miembros del cuerpo municipal de bomberos de Alcorcón, perdieron la vida en el acto de servicio. Según testimonios, Sergio intentó regresar al interior del garaje para rescatar a su compañero, pero quedó atrapado, agotándose su suministro de oxígeno.







