Uno de cada tres trenes de Cercanías de Valencia no llega a su hora. No es una percepción de los usuarios hartos de esperar en los andenes. Es lo que reconoce el propio informe mensual de puntualidad de Renfe, correspondiente a abril de 2026. Y la cifra no incluye los servicios que directamente se cancelaron o suprimieron.
Según ese informe, el 66,8% de los trenes cumplió su horario en cada estación del recorrido. El resto, el 32,3%, llegó tarde. Un dato que Renfe considera incumplimiento solo cuando el retraso supera los tres minutos, lo que significa que la situación real para el viajero es todavía peor de lo que refleja el papel.
Traducido a minutos, la factura de abril asciende a 11.289 minutos perdidos, el equivalente a más de 190 horas o a una semana completa de retraso acumulado en un solo mes. Y no es un mes excepcional. En enero fueron 11.121 minutos; en febrero, 22.117; en marzo se alcanzó el pico con 23.957. La cifra total del primer cuatrimestre del año roza los 68.484 minutos perdidos, más de 47 días en solo cuatro meses.








