La Conselleria de Educació puso esta semana sus cartas sobre la mesa. Carmen Ortí presentó a los sindicatos una propuesta de inversión de 372,7 millones de euros para mejorar las infraestructuras de los colegios e institutos de la Comunitat Valenciana. Es la primera vez en las seis reuniones de negociación que el departamento pone una cifra concreta encima de la mesa para abordar uno de los ejes del conflicto.
La partida más voluminosa va al Plan Edificant, con 229,7 millones destinados a la construcción de nuevos centros y a la reforma de los existentes. Es un mecanismo que nació durante el Botànic y que delega la ejecución de las obras en los ayuntamientos. Según datos oficiales de la Generalitat, en 2025 se ejecutaron obras en 179 colegios e institutos de la Comunitat.

La segunda gran partida, de 131 millones, corresponde a inversiones propias de la Conselleria dentro del capítulo VI del presupuesto. A eso se suman 10 millones para el Pla Recole, destinado a subvencionar mejoras en infraestructuras de titularidad municipal, y dos millones para un Plan Director de Infraestructuras Educativas en la zona dana.







