Comprar una casa en España no es una tarea fácil. Los precios de la vivienda han alcanzado cotas muy altas, y esta situación pasa factura, sobre todo, a los jóvenes. Todos tienen el sueño de independizarse, pero las posibilidades cada vez son más pequeñas por sus bajos recursos económicos y la incapacidad de afrontar todos los gastos.
Además, hay otros obstáculos importantes al adquirir una vivienda, como la entrada inicial, que suele ser el 20% del valor de tasación, y los gastos en impuestos, gestorías y agencias inmobiliarias. Muchas personas no pueden cubrir esa cantidad por ellos mismos, así que recurren a la ayuda de sus padres. El banco se encarga de cubrir el 80% restante.
¿De qué forma pueden ayudar los padres a sus hijos?
Las donaciones de dinero conforman una de las prácticas más habituales, y se pueden hacer mediante transferencia bancaria, cheque o efectivo. Sin embargo, Hacienda controla todos estos movimientos, sobre todo los que se producen en el entorno familiar, así que hay que tener en cuenta varios elementos.
Es imprescindible disponer de la documentación de la donación a través de un contrato privado o ante notario. También se debe declarar el impuesto, cuya tasa impositiva varía en función de la Comunidad Autónoma en la que residas. Por último, es posible que la donación se considere parte de la herencia y se tendrá en cuenta de cara al futuro.
Como decíamos, Hacienda pone la lupa en las donaciones entre familiares, ya que ha habido casos de evasión fiscal. No declarar estas transacciones puede derivar en multas importantes por parte del erario público.








