El periodista Tate Barceló, de EDATV, recorre el asentamiento y muestra desde dentro una realidad que se ha ido consolidando con el paso de las semanas
La playa del Trampolín de Ceuta ya no funciona únicamente como un asentamiento improvisado. Más de un mes después de la entrada masiva registrada desde Marruecos, la zona se ha transformado en una pequeña ciudad paralela en la que han aparecido puestos de compraventa, servicios improvisados y todo tipo de intercambios entre los inmigrantes que continúan viviendo junto al mar.
El periodista Tate Barceló, de EDATV, recorre el asentamiento y muestra desde dentro una realidad que se ha ido consolidando con el paso de las semanas. Sobre mantas colocadas directamente en el suelo se ofrece ropa, tabaco y otros productos. También se pueden encontrar alimentos que proceden de la asistencia prestada por organizaciones humanitarias y que algunos residentes intercambian o revenden dentro del propio campamento.
Venta de ropa en la Playa Trampolín de Ceuta
El fenómeno no es completamente nuevo. A mediados de agosto ya se había documentado la aparición de puestos de ropa usada, zapatos, tabaco y otros objetos en El Trampolín. También entonces se había instalado una barbería rudimentaria y una mezquita improvisada. Cruz Roja, por su parte, distribuía lotes de comida entre las personas asentadas en la playa.
Cortes de pelo por cuatro euros y dinero por cargar el móvil
Las imágenes grabadas ahora por Tate Barceló muestran cómo aquella estructura ha evolucionado. Uno de los puntos más llamativos es una peluquería improvisada en plena playa, donde el precio anunciado por un corte de pelo es de cuatro euros.
No es el único servicio que se ha generado alrededor del asentamiento. Según recoge el vídeo de EDATV, también hay inmigrantes que cobran por permitir cargar teléfonos móviles, mientras otros ofrecen diferentes productos a quienes recorren el campamento.
La playa ha terminado adquiriendo las características de un pequeño poblado. Otros equipos desplazados recientemente a la zona han constatado la existencia de tenderetes, puestos de comida, construcciones realizadas con cartones y plásticos e incluso espacios destinados al culto.
Venta de tabaco en la Playa Trampolín, Ceuta
"Muy bien Pedro Sánchez"
Durante el recorrido, Barceló pregunta además a varios de los inmigrantes por el presidente del Gobierno. La respuesta de dos de ellos resulta especialmente significativa: "Muy bien Pedro Sánchez", aseguran ante la cámara.
Cuando el reportero les pregunta por la posibilidad de regresar a Marruecos, ambos dejan claro que no tienen intención de volver y que su objetivo es permanecer en territorio español.
Una postura que coincide con testimonios recogidos durante las últimas semanas entre otros inmigrantes que continúan en Ceuta pese a dormir al raso. Algunos han explicado públicamente que prefieren permanecer en la ciudad autónoma y esperar una plaza o una solución administrativa antes que regresar a Marruecos.
El Trampolín sigue concentrando actualmente a miles de inmigrantes. De hecho, el asentamiento continúa siendo uno de los principales puntos de la crisis en Ceuta y en las últimas jornadas ha sido escenario también de diferentes intervenciones de las Fuerzas de Seguridad.
Lo que comenzó como una solución provisional tras el asalto del 30 de julio se ha convertido, semanas después, en un asentamiento cada vez más estructurado cuya imagen dista mucho de la de una situación puramente temporal.