Dos de los ciudadanos marroquíes que llegaron irregularmente a Ceuta durante los acontecimientos del pasado 30 de julio ya han sido expulsados del territorio español. La medida llega después de que ambos fueran condenados por sendos enfrentamientos violentos con miembros de la Guardia Civil.
Además de abandonar España, no podrán regresar durante los próximos cinco años. Esa prohibición sustituye las penas de dos años de prisión que les fueron impuestas por atentado contra agentes de la autoridad, según han trasladado fuentes judiciales.
Los hechos que terminaron ante la Justicia se produjeron en dos puntos diferentes de Ceuta. En ambos casos, los agentes estaban interviniendo con los posteriormente condenados cuando estos reaccionaron violentamente.
Los hechos que terminaron ante la Justicia se produjeron en dos puntos diferentes de Ceuta
Uno de ellos se encontraba en la zona del Trampolín, junto a la playa de Benítez. Los guardias civiles le comunicaron que debía marcharse del lugar, pero el hombre se resistió a cumplir sus indicaciones. La intervención terminó con dos agentes golpeados.
Uno de ellos se encontraba en la zona del Trampolín, junto a la playa de Benítez
El otro condenado fue localizado en las inmediaciones del puerto. La actuación comenzó cuando los efectivos quisieron comprobar su identidad y el hombre trató de evitarlo huyendo. Durante la carrera se desprendió de una bolsa con efectos personales y llegó a romper una señal.
Tras conseguir darle alcance, los agentes procedieron a su detención. En ese momento, según la información facilitada por fuentes judiciales, uno de los guardias civiles recibió un golpe en el pecho.
Los dos procedimientos han terminado de la misma manera: condena por atentado contra la autoridad, sustitución de los dos años de cárcel por la expulsión y cinco años sin poder entrar en España.