Durante la madrugada han avisado a la Policía cuando detectaban inmigrantes escondidos en los vehículos e incluso, en algunos casos, han sido ellos mismos quienes les han obligado a abandonar sus escondites
La Operación Feriante de Melilla ha arrancado este lunes marcada por una elevada presión de los inmigrantes. La Policía Nacional ha localizado durante la madrugada a alrededor de una treintena de inmigrantes ocultos en los camiones y vehículos utilizados para retirar las atracciones de las fiestas patronales, en un intento por alcanzar la península de manera clandestina aprovechando el desmontaje del recinto ferial.
Las localizaciones se han sucedido durante toda la noche. Hasta aproximadamente las seis y media de la mañana, fuentes policiales cifraban ya en una treintena las personas descubiertas en diferentes escondites.
El movimiento de inmigrantes alrededor del recinto ferial ha sido constante mientras los feriantes preparaban su salida de la ciudad.
Interceptan en Melilla a una treintena de migrantes ocultos en camiones de feria durante la recogida de las fiestas patronales
Policía y Guardia Civil blindan la salida de las atracciones
El operativo cuenta con un importante despliegue de la Policía Nacional, que ha movilizado agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), guías caninos y drones. Además, los efectivos acompañan a los vehículos desde el propio recinto ferial hasta la estación marítima para evitar que durante el trayecto alguna persona pueda saltar a los camiones y ocultarse en su interior.
Los propios feriantes están colaborando con los agentes. Durante la madrugada han avisado a la Policía cuando detectaban personas, entre ellas menores, escondidas en los vehículos e incluso, en algunos casos, han sido ellos mismos quienes las han obligado a abandonar sus escondites.
La Guardia Civil, por su parte, ha reforzado la vigilancia en el puerto de Melilla. El dispositivo se mantendrá durante los días 7, 8 y 9 de septiembre y contempla controles por tierra, mar y aire sobre camiones, bateas, remolques y atracciones antes de que embarquen en los ferris con destino a Málaga, Almería o Motril.
El objetivo, además de impedir las salidas irregulares, es evitar situaciones que puedan poner en peligro la vida de quienes se esconden en huecos de vehículos y estructuras de las atracciones.
Melilla afronta una fuerte presión sobre sus centros de menores
La Operación Feriante llega después del fuerte incremento de entradas registrado durante el verano. La propia Ciudad Autónoma reconoció el pasado 4 de agosto que el número de menores extranjeros no acompañados tutelados había pasado de 166, a finales de junio, a 312, tras la incorporación de 146 menores en apenas unas semanas.
La cifra adquiere todavía mayor dimensión si se compara con la capacidad ordinaria establecida oficialmente. El Gobierno fijó para 2026 en 30 plazas la capacidad ordinaria del sistema de protección de menores extranjeros no acompañados de Melilla.
El Ministerio de Juventud e Infancia ya situaba entonces a la ciudad autónoma entre los territorios que triplicaban ampliamente su capacidad ordinaria.
La presión acumulada durante las últimas semanas se traslada ahora al puerto y al recinto ferial. Allí, Policía Nacional y Guardia Civil mantendrán los controles hasta que la última atracción abandone Melilla rumbo a la península.