El desalojo terminó, pero la playa todavía no ha vuelto a los ceutíes. Benítez permanece cerrada al público y con sus accesos precintados después de varias semanas convertida en uno de los principales puntos de asentamiento de inmigrantes durante la crisis migratoria que atraviesa Ceuta.
La imagen que deja ahora el arenal permite medir también la dimensión de lo ocurrido: 16 toneladas de basura, materiales y enseres fueron retiradas en apenas 13 horas de trabajo después de la intervención policial. En el dispositivo de limpieza participaron 77 trabajadores, además de camiones, tractores, contenedores y cubas de baldeo.


