En España, la pizza congelada es uno de esos alimentos que nos sacan de un apuro y nos permiten disfrutar de una comida sin complicaciones. No hace falta mucho para disfrutar de una pizza, solo colocarla en el horno y en minutos tenemos un platillo listo para consumir.
Sin embargo, un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 118 pizzas refrigeradas y congeladas ha puesto en evidencia un panorama nada saludable. A pesar de la conveniencia y el sabor de estas pizzas, la mayoría de ellas no cumplen con los estándares nutricionales recomendados. De hecho, tres de cada cuatro suspenden la escala saludable de la OCU, lo que plantea serias dudas sobre su valor como opción alimentaria.

El estudio de la OCU se ha centrado en la composición nutricional de las pizzas congeladas, un alimento popular en los hogares españoles. La OCU ha analizado las cantidades de grasas saturadas, azúcares y sal presentes en estas pizzas. Y también el grado de procesamiento al que se somete cada producto y los aditivos que contienen.
Los resultados no son nada alentadores. Muchas de las pizzas que se venden en los supermercados están repletas de ingredientes poco saludables, como un exceso de sal. Algo que las convierte en una opción muy poco recomendable si se busca una alimentación equilibrada.
Las 2 peores pizzas del supermercado, según la OCU
Entre las pizzas evaluadas por la OCU, las que peor puntuación recibieron fueron dos productos de la marca Casa Bona. La pizza de queso de cabra y bacon de Casa Bona fue calificada como la peor opción, obteniendo únicamente 11 puntos de 20 posibles en la evaluación de la OCU.








