
Carlos III recibe un mensaje urgente de sus médicos y llama al rey Juan Carlos
Carlos III habría confesado en privado que se está muriendo mientras ignora a sus médicos
El estado de salud de Carlos III ha vuelto a encender todas las alarmas en la monarquía británica. Desde palacio insisten en que se trata de un seguimiento controlado de su tratamiento contra el cáncer. Sin embargo, fuentes cercanas confirman que el rey no atraviesa un buen momento.
Tras varios meses luchando contra la enfermedad, habría recibido un mensaje contundente de su equipo médico: debe parar. Reducir su agenda, descansar más y seguir de forma estricta el tratamiento convencional. Esa es la indicación urgente que, según expertos citados por la prensa británica, ha llegado directamente a sus manos.

Carlos III y la decisión de los médicos
El rey, de 76 años, se encuentra bajo seguimiento desde que se le detectara un cáncer tras una intervención de próstata. En ese proceso, los médicos descubrieron una anomalía que derivó en el diagnóstico actual. Aunque no se ha hecho público el tipo de cáncer ni su grado, se sabe que los tratamientos han sido intensos.
En las últimas semanas, el rey habría optado por pausarlos. ¿La razón? Un tratamiento alternativo sin base científica que, según explicó la periodista Concha Calleja, estaría interfiriendo con la quimioterapia.
La terapia en cuestión es conocida como “terapia Gerson”. Se basa en lavativas diarias de café, zumos vegetales en grandes cantidades, y suplementos como inyecciones de extracto de bacalao y vitamina B12. Todo con un coste elevado: más de 4.900 euros semanales, a los que se suman otros 20.000 en suplementos.
Según fuentes cercanas al palacio, el rey habría sufrido efectos adversos tras iniciarla. De hecho, su reciente ingreso hospitalario estaría vinculado a estas consecuencias, aunque el comunicado oficial se limitó a señalar “observación médica rutinaria”.

Una charla privada con Juan Carlos I
La gravedad del momento ha tenido eco más allá del Reino Unido. En Zarzuela, la familia real española sigue con atención cada novedad. De hecho, el rey emérito Juan Carlos I viajó hace unas semanas a Londres para reunirse con su homólogo británico.
La conversación fue privada, en un club exclusivo de la capital inglesa, aseguraba el portal En Blau. Allí, Carlos III le confesó a su primo lejano una frase que ha sacudido la Zarzuela: “Me estoy muriendo”.
El impacto de esta confesión fue inmediato. Juan Carlos trasladó el mensaje a su entorno y desde entonces se han activado los protocolos diplomáticos. La Casa Real española ya prepara su papel en los posibles actos de despedida, en caso de que la situación se complique.
El desgaste del trono y la figura de Guillermo
Carlos III siempre ha sido un rey implicado y que trabaja muchas horas, duerme poco y se involucra en cada detalle. Así lo contaba el experto Phil Dampier en The Sun, asegurando que “es famoso por trasnochar e incluso quedarse dormido en su escritorio”.
Pero la realidad es otra: el cuerpo no responde como antes, y los médicos lo saben. Le piden que frene, que delegue funciones y que escuche, por fin, a quienes quieren proteger su salud.
Por ello, el nombre del príncipe Guillermo ha cobrado fuerza. En los últimos meses ha asumido más actos públicos, mientras que su esposa, Kate Middleton, sigue recuperándose de su propio tratamiento oncológico. Otras figuras como Sofía de Edimburgo también han ganado protagonismo, cubriendo compromisos que antes asumía directamente el rey.
Más noticias: