Malas noticias para los consumidores habituales de paella. Sabemos que es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española. Su popularidad se extiende a lo largo y ancho del país, siendo un clásico tanto en celebraciones como en reuniones familiares.
Aunque las caseras siempre han sido las más apreciadas, cada vez son más los españoles que optan por las paellas listas para calentar que venden en los supermercados. La comodidad y el ahorro de tiempo son factores clave que han impulsado el consumo de estos productos.

Sin embargo, la calidad de estas paellas industriales no siempre está a la altura de las expectativas. En un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), se han evaluado varias marcas de paella refrigerada disponibles en los supermercados. Y los resultados no son nada alentadores para algunas de ellas.
En este estudio, la OCU ha analizado 5 arroces en envase individual de distintas marcas, que se venden en la zona refrigerada. Y ha centrado su estudio en tres aspectos fundamentales para determinar la calidad de estas paellas. El valor nutricional, los ingredientes industriales y aditivos empleados, y la parte gastronómica, evaluada por un panel de expertos cocineros.
En términos nutricionales, se ha tenido en cuenta la cantidad de proteínas, grasas, calorías y otros elementos que afectan la salud de los consumidores. En cuanto a los ingredientes, se ha analizado la calidad de los productos empleados, prestando especial atención a la presencia de aditivos artificiales que no siempre son beneficiosos para el cuerpo.







