José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo una reunión reservada con un emisario del PSOE tres días antes de que la Audiencia Nacional acordara su imputación por presuntos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y organización criminal. Durante ese encuentro, el expresidente recibió un aviso que hoy cobra especial relevancia: "Habrá registros", según ha adelantado en exclusiva El Debate.
La reunión tuvo lugar el pasado sábado en un reservado del hotel Santo Mauro de Madrid. Allí, uno de los asistentes trasladó a Zapatero que existían muchas posibilidades de que el juez moviera ficha en cuestión de días y de que la Policía practicara registros relacionados con la investigación abierta en la Audiencia Nacional, como se ha podido saber por la información compartida por El Debate.
La información vuelve a colocar bajo sospecha posibles filtraciones dentro del entorno socialista. Especialmente porque, tras conocerse la imputación del expresidente, desde Ferraz se intentó proyectar públicamente una imagen de sorpresa y respaldo cerrado a una de las figuras históricas del PSOE.
El juez sitúa al expresidente en el núcleo de la trama
La investigación judicial describe una presunta estructura internacional dedicada al tráfico de influencias y al movimiento de fondos mediante sociedades instrumentales. El magistrado José Luis Calama atribuye a Zapatero un papel relevante en operaciones económicas vinculadas al petróleo, el oro y movimientos de divisas.
El auto sostiene que la organización utilizaba documentación ficticia, empresas sin actividad real y testaferros para ocultar el origen de distintos fondos. Además, la causa apunta a conexiones con operadores económicos y autoridades de Venezuela, China y Emiratos Árabes.
Tal y como recoge la información publicada por El Debate, el juez considera que la red habría obtenido importantes beneficios económicos gracias a contactos políticos y operaciones internacionales de gran escala. Una situación que amenaza con abrir un nuevo frente político para Pedro Sánchez.
Crece la presión sobre Moncloa y Ferraz
La revelación sobre el supuesto aviso previo ha provocado un fuerte malestar político porque alimenta la sospecha de que determinados sectores del PSOE conocían movimientos judiciales antes de que se produjeran oficialmente. La oposición ya exige explicaciones sobre quién manejaba esa información y cómo llegó hasta el entorno de Zapatero.
No es la primera vez que el expresidente aparece relacionado con episodios similares. Meses atrás ya trascendió otra reunión con un empresario investigado en el caso Plus Ultra poco antes de una actuación policial de la UDEF, una coincidencia que entonces también despertó dudas.
En Moncloa preocupa especialmente el desgaste que pueda provocar una investigación que afecta de lleno a uno de los referentes históricos del socialismo español. Y más aún en un momento en el que el Gobierno acumula polémicas y afronta una legislatura cada vez más complicada.