La exigencia del nacionalismo vasco de valorar más el nivel de euskera que un doctorado empieza a provocar grandes problemas, como es el caso de los servicios sanitarios.
El Gobierno del País Vasco reconocía en enero que le faltaban médicos en casi todas las especialidades. Esto llevó a la consejería de Salud a aprobar la orden que permite contratar por primera vez a personal extracomunitario, es decir, extranjeros.
Hay una apremiante falta de facultativos, en una situación cuanto menos delicada en los principios de años. Esta fue la gripe que colapsó las urgencias y ambulatorios.







