La investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la presunta trama de corrupción vinculada al ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán sigue ampliando su radio de acción. El último informe elaborado por los agentes no solo apunta a figuras relevantes del socialismo español, sino que también sitúa en el foco a dirigentes del PNV y del PSOE vasco por su supuesta implicación en las gestiones políticas realizadas alrededor de la empresa Tubos Reunidos.
El documento policial, de cerca de 200 páginas, describe una intensa red de contactos, intermediaciones y presiones políticas relacionadas con el rescate financiero concedido a Tubos Reunidos por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en 2021. La empresa obtuvo entonces un préstamo público de 112,8 millones de euros procedente del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).

Uno de los elementos más llamativos del informe es la relación entre Leire Díez —considerada por la UCO como una de las principales operadoras políticas de la trama— y el actual vicelehendakari del Gobierno vasco y secretario general del PSE-EE de Vizcaya, Mikel Torres. Según los investigadores, ambos intercambiaron un total de 1.288 mensajes entre octubre de 2020 y mayo de 2025.
La Guardia Civil sostiene que Leire Díez ejecutó una estrategia de “presión política” para favorecer los intereses de Tubos Reunidos cuando la situación financiera de la compañía comenzó a deteriorarse gravemente. Esa estrategia habría incluido contactos directos con dirigentes del PNV y del socialismo vasco para facilitar decisiones favorables a la empresa.
El informe señala que Díez insistió en varias ocasiones a Mikel Torres para que mantuviera reuniones con representantes de Tubos Reunidos. En uno de los mensajes recogidos por la UCO, fechado el 22 de octubre de 2024, la exdirigente socialista advertía al vicelehendakari de que “la situación de TTRR es complicada”.








