La huelga general por la vivienda ya tiene fecha. UGT y CCOO han acordado junto al Sindicato de Inquilinas convocar el paro de 24 horas para el próximo 11 de noviembre, apenas 18 días antes de las elecciones generales del 29-N y solo dos días antes del comienzo oficial de la campaña electoral. La fecha ha sido confirmada este miércoles por los convocantes después de varios días de conversaciones para cerrar el calendario de movilizaciones.
Las organizaciones encabezadas por Pepe Álvarez, secretario general de UGT, y Unai Sordo, secretario general de CCOO, justifican la huelga "por el derecho a la vivienda y salarios dignos para pagarla". Las dos centrales ya habían anunciado el pasado domingo su intención de promover un paro general, aunque dejaron pendiente el día concreto para negociarlo con los colectivos sociales vinculados a las protestas por la vivienda.
La elección del 11 de noviembre adquiere además un evidente componente electoral por su proximidad con las urnas. Álvarez había afirmado este lunes que UGT no convocaría la huelga "en campaña", mientras Sordo avanzó que previsiblemente se celebraría "a principios de noviembre". Finalmente, los sindicatos han situado la movilización justo en la antesala de la campaña.
Los sindicatos convocan una huelga general el 11 de noviembre, dos días antes del inicio de la campaña del 29N
La vivienda salta de las protestas a una huelga general
La convocatoria surge después de las movilizaciones celebradas en distintas ciudades y de la caída en el Congreso de los decretos de vivienda impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez. UGT y CCOO decidieron entonces incorporar el conflicto al ámbito laboral y sumarse a la petición de una huelga general planteada desde el movimiento de vivienda.
Entre las reivindicaciones sindicales figuran un aumento del parque público, medidas para contener los precios del alquiler y subidas salariales que permitan afrontar el coste de una vivienda. UGT y CCOO vinculan también la convocatoria a la negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva y reclaman incrementos salariales superiores a los registrados actualmente.
A las dos grandes centrales se han sumado otras organizaciones, entre ellas sindicatos territoriales y colectivos vinculados al movimiento de inquilinos. En cambio, CSIF, USO y Fetico se han desmarcado de la convocatoria, mientras CEOE y Cepyme han cuestionado que las empresas deban soportar las consecuencias de una huelga cuyo origen principal está en una política pública como la vivienda.
Los sindicatos convocan una huelga general el 11 de noviembre, dos días antes del inicio de la campaña del 29N
La huelga irrumpe en plena batalla electoral
El calendario convierte el paro en uno de los primeros grandes acontecimientos políticos de la recta final hacia el 29-N. La huelga tendrá lugar a 18 días de las elecciones y dos días antes de que arranque oficialmente la campaña, lo que ha provocado críticas de PP y Vox y de organizaciones que consideran que la protesta tiene una fuerte dimensión política.
El Gobierno, por su parte, ha defendido el derecho de los sindicatos a convocar la movilización. Sánchez ha respaldado públicamente el ejercicio del derecho de huelga y sostiene que el acceso a una vivienda afecta directamente a las condiciones de vida de los trabajadores.
La convocatoria deja así una fotografía especialmente significativa: UGT y CCOO llevarán a España a una huelga general por la vivienda a menos de tres semanas de unas elecciones anticipadas convocadas precisamente después del fracaso parlamentario de los decretos con los que Sánchez pretendía responder a ese problema.