El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha organizado una fiesta para denunciar a quienes, según sostiene, pretenden enriquecerse a costa del trabajo ajeno. Sin embargo, la plataforma elegida para comercializar las entradas es Ticketmaster, propiedad de Live Nation Entertainment, compañía que tiene a BlackRock entre sus principales accionistas. Una circunstancia que ha desatado críticas por la aparente contradicción entre el discurso de la organización y sus decisiones comerciales.
El evento, denominado Poder Sindical: El futuro es con vivienda, se celebrará el próximo 15 de noviembre en el Palacio de Vistalegre de Madrid.
Venta de entradas en Ticketmaster, participada por BlackRock
La propia organización anunció la convocatoria en sus redes sociales, animando a participar en una jornada para continuar la lucha contra el rentismo. El mensaje concluía con una indicación que no ha pasado inadvertida: las entradas podían adquirirse a través de Ticketmaster.
BlackRock posee más de 13 millones de acciones de la matriz de Ticketmaster
El vínculo financiero es verificable. Según los registros de participaciones institucionales correspondientes al 30 de junio de 2026, BlackRock mantenía aproximadamente 13,52 millones de acciones de Live Nation Entertainment, equivalentes al 5,81 % de su capital. Esto no significa que controle la compañía, pero sí que figura entre sus grandes inversores.
Además, la plataforma incluye 1,50 euros de gastos de gestión en el precio de las entradas, aunque no especifica qué parte corresponde a cada intermediario.
La recaudación no se destinará directamente a una causa social
Otro detalle es el destino del dinero. El sindicato ha explicado que la recaudación de las entradas servirá para sufragar los gastos de organización y producción, no para financiar directamente una causa social.
No obstante, también ha habilitado una Fila 0 para realizar aportaciones a su Caja de Resistencia.
La polémica deja una cuestión sobre la mesa: hasta qué punto un movimiento que cuestiona determinados modelos de negocio puede evitar depender de las grandes compañías para organizar sus propias movilizaciones.