Santos Cerdán es el protagonista del día. El exsecretario de Organización del PSOE ha tenido una comparecencia en el Senado de lo más tensa. Dentro, se ha acogido a su derecho de no declarar y ha asegurado que es inocente: "Soy inocente, no soy ningún corrupto".
Cerdán ha entrado solo, abandonado por un PSOE que en su día aseguraba la inocencia del imputado. "Mejor solo que mal acompañado", ha asegurado. Cuando se le ha preguntado sobre si se siente abandonado, Cerdán ha sido breve: "No necesito apoyo de nadie".

Ya comenzada la comparecencia, se ha presentado como una víctima de una "persecución". Se ha limitado a leer: "Queda acreditado que se persigue a un diputado, con formas propias de la inquisición sin ningún delito concreto, sin respetar ninguna garantía". Respecto a las preguntas que le hacían respecto a su posible papel en Servinabar, Cerdán se ha desvinculado totalmente.
Cuando se ha debatido sobre si seguía diciendo que no tenía nada que ver con la empresa, el interrogado lo ha afirmado "rotundamente". También se le ha preguntado sobre su mujer Paqui, por la que ha pedido respeto. Ha alegado que ella no tiene nada que ver con la causa.








