La UEFA ha tomado una decisión contundente tras los controvertidos cánticos de los jugadores de la selección española Álvaro Morata y Rodri Hernández. En un reciente comunicado, la UEFA ha anunciado que ambos futbolistas han sido sancionados con la suspensión de un partido por su conducta durante la celebración de la Eurocopa 2024.
La sanción es un reflejo de las serias violaciones de los principios generales de conducta y las normas básicas de buena conducta. Ya que los jugadores exhibieron al utilizar los acontecimientos deportivos para manifestaciones de carácter no deportivo.

La UEFA Actúa: Cánticos Inapropiados y Sanción para Morata y Rodri
El incidente ocurrió el pasado 15 de julio de 2024, durante la celebración del título de la Eurocopa en la Plaza de Cibeles de Madrid. Durante los festejos, tanto Morata como Rodri fueron captados cantando el eslogan "Gibraltar es español". Un cántico que rápidamente se volvió viral en redes sociales, incluyendo TikTok.
Este acto no solo provocó la desaprobación de la Federación de Gibraltar, sino que también llevó a la UEFA a abrir un procedimiento disciplinario.

El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha determinado que los cánticos violaron el Artículo 11 del Reglamento Disciplinario. El cual exige a los participantes en competiciones de la UEFA respetar los principios de conducta ética, lealtad, integridad y deportividad.
La sanción de un partido impuesta a Morata y Rodri se basa en la violación de estos principios. Y en el uso de un evento deportivo para manifestaciones políticas que desacreditan tanto al fútbol como a la propia UEFA.
Repercusiones y Reacciones: La Federación de Gibraltar aplaude la decisión
La Federación de Gibraltar ha expresado su satisfacción con la resolución de la UEFA, considerándola una confirmación de que los cánticos en cuestión contravienen claramente el Reglamento Disciplinario de la UEFA. En un comunicado, la federación afirmó que el comportamiento de los jugadores españoles "violó las reglas básicas de conducta decente" y que no tiene cabida en el deporte. Esta posición refuerza el principio de que el fútbol debe permanecer libre de manifestaciones políticas o discriminatorias.









