Sánchez se irá de vacaciones casi cinco semanas hasta finales de agosto
La Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote, volverá a ser el destino elegido por Pedro Sánchez
porGonzalo Pinilla
politica
El inicio de sus vacaciones coincidirá con la celebración del último Consejo de Ministros antes de la pausa estival
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La Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote, volverá a ser el destino elegido por Pedro Sánchez para sus vacaciones de verano. El presidente del Gobierno permanecerá allí desde el 28 de julio hasta el 30 de agosto, un periodo de descanso que rozará las cinco semanas y que, por primera vez desde que ocupa La Moncloa, superará el mes de duración. Así lo confirma Okdiario.
El inicio de sus vacaciones coincidirá con la celebración del último Consejo de Ministros antes de la pausa estival. Tras esa reunión, prevista para el martes 28 de julio, Sánchez pondrá rumbo a la isla canaria, donde acostumbra a pasar sus veranos desde que asumió la Presidencia del Gobierno. En algunos años ha elegido La Mareta como único destino y, en otros, como una de las etapas de su descanso estival.
Su regreso está previsto para el 30 de agosto
Su regreso está previsto para el 30 de agosto, lo que permitirá al Ejecutivo retomar la actividad ordinaria con la primera reunión del Consejo de Ministros tras el verano, fijada para el martes 1 de septiembre.
Lanzarote ha sido el refugio elegido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su familia para disfrutar de sus vacaciones en los últimos años. Concretamente en La Mareta, un impresionante palacio ubicado en la localidad de Teguise. Este complejo, rodeado por el mar y jardines exóticos de arena volcánica, cactus y palmeras, no solo es un lugar de descanso, sino también un espacio cargado de historia y simbolismo.
El origen de La Mareta se remonta a finales de los años setenta. El rey Hussein de Jordania decidió construir esta majestuosa residencia en la costa de Teguise. Sin embargo, el monarca nunca llegó a habitar el palacio, siendo su hijo el único miembro de la familia real jordana que lo utilizó brevemente durante su luna de miel.
En 1989, en un gesto de amistad y buena voluntad, el rey Hussein decidió ceder la propiedad al rey Juan Carlos I de España. A partir de entonces, La Mareta pasó a formar parte del Patrimonio Nacional, lo que la convirtió en un activo del Estado español.