La secretaria general del PSOE andaluz y exministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha marcado distancias públicamente con el expresidente de la SEPI Vicente Fernández, investigado en el denominado ‘caso Leire’, una trama que salpica a varios cargos y exresponsables vinculados al holding público estatal. Sus declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para el entorno socialista y evidencian el creciente desgaste político provocado por las investigaciones judiciales.
“Está metido en todas las salsas”, afirmó Montero durante una entrevista concedida al programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, en la que reconoció sentirse decepcionada por quien fuera uno de los altos cargos de confianza durante su etapa al frente del Ministerio de Hacienda.

La dirigente socialista aseguró que se “arrepiente de haber confiado” en Fernández, aunque defendió que, cuando fue nombrado presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), no existía ningún indicio que hiciera sospechar de posibles irregularidades. Montero recordó además el sólido perfil técnico y jurídico del investigado, destacando que fue número uno de su promoción y ocupó cargos de relevancia dentro de la Junta de Andalucía.
“No había ninguna señal de alerta. Todo lo contrario. Tenía un currículum impecable”, sostuvo la exvicepresidenta del Gobierno, que insistió en que las actuaciones que ahora se investigan se habrían producido “dos años después” de la salida de Fernández de la SEPI.
Sin embargo, las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúan al expresidente del holding público como una figura clave en las gestiones relacionadas con el rescate de Tubos Reunidos, una operación aprobada a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).








