Sánchez hunde a los jóvenes: España empeora más que toda la UE
La tasa de privación material y social severa entre los jóvenes españoles ha registrado el mayor incremento de toda la Unión Europea durante 2025, según los últimos datos publicados por Eurostat.
porJuan Manuel Pulido
politica
España ya es el cuarto país con peor tasa de pobreza juvenil severa tras empeorar más que toda la UE
Compartir:
La tasa de privación material y social severa entre los jóvenes españoles ha registrado el mayor incremento de toda la Unión Europea durante 2025, según los últimos datos publicados por Eurostat.
El indicador, que mide la incapacidad para afrontar gastos básicos, refleja un empeoramiento de la situación de los ciudadanos de entre 15 y 29 años pese al crecimiento económico del país.
Las cifras sitúan a España como el cuarto Estado miembro con peor dato de pobreza juvenil severa. El país ha escalado dos posiciones en apenas un año tras pasar del sexto al cuarto puesto del ranking europeo.
La estadística contrasta con el discurso mantenido por el Gobierno de Pedro Sánchez durante los últimos meses, centrado en destacar el crecimiento del Producto Interior Bruto y el buen comportamiento de la economía española respecto a otros socios europeos.
España empeora más que ningún otro país europeo
Según Eurostat, la tasa de privación material y social severa entre los jóvenes españoles aumentó del 7,2% registrado en 2024 hasta el 8,1% durante 2025. Se trata de un incremento de nueve décimas, el mayor experimentado por cualquier país de la Unión Europea en el último ejercicio.
Este indicador refleja la incapacidad forzosa para permitirse al menos siete de trece necesidades consideradas esenciales.
Entre ellas figuran mantener la vivienda a una temperatura adecuada, afrontar gastos imprevistos, disponer de una semana anual de vacaciones o sustituir muebles deteriorados cuando resulta necesario.
El empeoramiento español supera incluso al registrado por países tradicionalmente situados entre los más afectados por la pobreza juvenil.
Rumanía continúa encabezando la clasificación con una tasa del 15,1%, aunque únicamente aumentó cuatro décimas respecto al año anterior. Grecia mantiene la segunda peor posición tras elevar su indicador tres décimas, mientras Bulgaria completa el grupo de países con peores cifras.
España aparece inmediatamente después, superando ya a Hungría y Eslovaquia, que durante el año pasado presentaban peores registros.
España aparece inmediatamente después, superando ya a Hungría y Eslovaquia, que durante el año pasado presentaban peores registros.
El deterioro resulta especialmente significativo porque coincide con un contexto económico en el que el Ejecutivo insiste en destacar la fortaleza de la economía nacional.
El crecimiento económico no llega a todos los hogares
Durante 2025, el PIB español creció un 2,8%, una cifra superior a la media comunitaria y también por encima de las principales economías europeas.
Ese crecimiento ha sido utilizado por el Gobierno como uno de los principales argumentos para defender la evolución económica del país. Sin embargo, distintos indicadores sociales reflejan una realidad diferente para numerosos hogares.
Los datos de Eurostat muestran que el número de españoles en riesgo de pobreza aumentó hasta alcanzar los 12,5 millones de personas. Aunque el porcentaje sobre la población descendió una décima, hasta el 25,7%, el volumen absoluto de ciudadanos afectados continúa creciendo.
Además, la mejora registrada en la tasa global de privación material severa apenas fue de dos décimas. España pasó del 8,3% al 8,1%, manteniéndose como el quinto país con peor situación de toda la Unión Europea.
El contraste entre el crecimiento macroeconómico y la evolución de estos indicadores alimenta el debate sobre el reparto de los beneficios de la recuperación económica.
La inflación y la vivienda siguen presionando a los jóvenes
Los expertos señalan que uno de los principales factores detrás de este deterioro continúa siendo el elevado coste de la vida.
Aunque los salarios han experimentado incrementos durante los últimos años, el aumento del precio de los alimentos, de la vivienda y de la energía ha reducido notablemente el poder adquisitivo de muchas familias.
El acceso a una vivienda se mantiene como uno de los mayores problemas para los jóvenes españoles. El incremento de los alquileres y del precio de compra ha dificultado la emancipación de una parte importante de esta generación.
A ello se suma el encarecimiento de productos básicos y de los suministros energéticos. La electricidad, el gas y los combustibles han registrado importantes subidas durante los últimos años debido al contexto internacional.
El Gobierno aplicó reducciones temporales del IVA en determinados periodos para aliviar el impacto sobre los consumidores. Sin embargo, ese impuesto ya ha recuperado nuevamente el tipo general del 21%.
El Gobierno aplicó reducciones temporales del IVA en determinados periodos para aliviar el impacto sobre los consumidores. Sin embargo, ese impuesto ya ha recuperado nuevamente el tipo general del 21%.
Otro indicador que refleja las dificultades económicas es el incremento del pluriempleo. Cada vez son más los trabajadores que necesitan un segundo empleo para completar unos ingresos suficientes y afrontar sus gastos mensuales.
Desde la oposición también se ha criticado que el Ejecutivo rechazara deflactar el IRPF para compensar el efecto de la inflación, una medida que diferentes formaciones defendían como mecanismo para preservar el poder adquisitivo de los contribuyentes.
Mientras el Gobierno continúa reivindicando el crecimiento económico como uno de los principales logros de la legislatura, las cifras difundidas por Eurostat muestran que la pobreza severa entre los jóvenes españoles ha empeorado más que en cualquier otro país de la Unión Europea durante el último año.
El dato vuelve a situar el foco sobre las dificultades económicas que afrontan miles de jóvenes pese a la evolución positiva de los principales indicadores macroeconómicos.