Red Eléctrica Española ha confirmado que el apagón masivo que afectó a la Península Ibérica el pasado 28 de abril se debió a un fallo en la generación eléctrica. Asimismo, ha descartado definitivamente la hipótesis de un ciberataque.
El incidente, que dejó sin suministro a millones de personas en España, Portugal y partes de Francia, fue calificado como “absolutamente excepcional” por los responsables de la compañía.
Según Eduardo Prieto, director de Servicios de Operaciones de REE, el colapso se originó por una “oscilación muy fuerte en los flujos de potencia” detectada a las 12:32 horas. Lo que provocó la desconexión del sistema eléctrico peninsular del resto de Europa.
Esta oscilación estuvo acompañada por la pérdida súbita de 15 GW de generación en apenas cinco segundos, equivalente a más del doble de la capacidad de las cinco centrales nucleares españolas. “El sistema se desconectó automáticamente como medida de protección, lo que resultó en un cero energético”, explicó Prieto en una rueda de prensa.
El apagón, que afectó al transporte, hospitales, telecomunicaciones y servicios esenciales, generó especulaciones sobre un posible ciberataque. Especialmente, tras las primeras investigaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).
Sin embargo, REE ha asegurado que no hay indicios que apunten a una acción maliciosa. “Tras un análisis preliminar, podemos descartar totalmente un ciberataque”, afirmó Prieto. Subrayó que la prioridad ahora es entender las causas exactas del fallo en la generación.








