Begoña Gómez está más en entredicho que nunca. El foco de la política de España, se centra ahora en Begoña Gómez y sacude los cimientos de la Moncloa.
Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está bajo la lupa de la justicia. Un juez en Madrid ha iniciado una investigación por presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
El pasado 23 de mayo la polémica saltó en los medios de comunicación y las redes sociales por el estado procesal de Begoña Gómez. La disputa se basaba en si Begoña Gómez estaba formalmente imputada o simplemente investigada en relación con supuestos delitos de corrupción y tráfico de influencias.

Esta situación no solo amenaza su libertad, sino también la estabilidad política del país. Ahora, el abanico de dudas e incógnitas se abren en torno a Begoña Gómez.
Los delitos imputados a Begoña Gómez podrían ser muy graves. Llevan consigo penas que podrían incluir tiempo en prisión, multas considerables e inhabilitación para ocupar cargos públicos o ejercer ciertas actividades comerciales.
Artículo 429: Este artículo sanciona el abuso de relaciones personales para influir en funcionarios públicos en beneficio propio o a favor de terceros. Por este delito, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años.








