El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, ha arremetido contra la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez y ha calificado de “muy mala idea” la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por España.
El dirigente sueco ha advertido de que la medida puede tener consecuencias más allá de las fronteras españolas y ha expresado su temor a que contribuya a generar una nueva crisis migratoria en Europa. Kristersson ha recordado la experiencia de 2015 para justificar sus críticas.
El primer ministro considera que las decisiones adoptadas por un Estado miembro pueden terminar afectando al conjunto de la Unión Europea. En este sentido, ha señalado que muchos inmigrantes que llegan al sur del continente terminan desplazándose posteriormente hacia países del norte.
Kristersson ha situado a Suecia entre los países que podrían verse especialmente afectados por este tipo de movimientos migratorios. Su Gobierno mantiene desde hace años una política más restrictiva en materia de inmigración y ha defendido un mayor control de las entradas y de los procesos de integración.
El dirigente sueco también ha asegurado que ya trasladó personalmente a Pedro Sánchez sus reservas sobre la regularización española. Su posición se suma así a las críticas expresadas recientemente por otros gobiernos europeos ante las decisiones adoptadas por España en materia migratoria.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, ha arremetido contra la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez
La regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno español ha provocado un intenso debate dentro y fuera del país. Sus defensores sostienen que permite regularizar a personas que ya se encuentran en España, mientras sus críticos consideran que puede convertirse en un incentivo para nuevos movimientos migratorios.
La polémica se produce además después de la grave crisis registrada en Ceuta, que ha elevado la preocupación de varios países europeos sobre la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea. La situación ha provocado tensiones entre España y algunos de sus socios comunitarios.
Kristersson ha insistido en que Europa no debe relajarse ante los riesgos derivados de la inmigración irregular. El primer ministro sueco considera necesario mantener una política coordinada y evitar decisiones nacionales que puedan generar efectos sobre otros Estados miembros.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, ha arremetido contra la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez
Sus declaraciones reflejan el creciente debate europeo sobre la política migratoria española y llegan en un momento especialmente delicado para Pedro Sánchez. El Ejecutivo afronta críticas de distintos gobiernos europeos por su gestión de la inmigración.
La posición de Suecia coincide con las advertencias formuladas por otros dirigentes europeos, que reclaman mayores controles fronterizos y una estrategia común para evitar nuevas crisis migratorias.
El Gobierno español, por su parte, defiende que la regularización responde a una realidad ya existente y sostiene que permite ordenar la situación de personas que viven y trabajan en el país.
El enfrentamiento político evidencia así las diferencias existentes dentro de la Unión Europea sobre cómo afrontar la inmigración. Mientras algunos gobiernos reclaman más restricciones, España mantiene una estrategia diferente basada también en la regularización de personas ya asentadas.