La Policía Nacional no puede retirar los asentamientos sin una instrucción de la representación del Ejecutivo, mientras las construcciones siguen en pie más de 50 días después
Las chabolas levantadas en varias playas de Ceuta continúan ocupando parte del litoral más de siete semanas después de las entradas masivas de finales de julio. La Policía Nacional no dispone de una instrucción para desmantelar estos asentamientos, según el testimonio de agentes destinados en la ciudad.
Los efectivos pueden mantener la vigilancia y actuar ante incidentes, pero no decidir por iniciativa propia la retirada general de las construcciones. La situación afecta especialmente a la playa del Trampolín, donde numerosos inmigrantes continúan alojados en estructuras improvisadas.
El problema persiste después del traslado realizado el pasado viernes hacia las instalaciones temporales del puerto. Las 1.700 plazas disponibles quedaron ocupadas ese mismo día, por lo que cientos de personas tuvieron que regresar a los asentamientos de Benítez y el Trampolín.
Ceuta mantiene las chabolas en sus playas mientras la Policía espera una orden para retirarlas
Los agentes mantienen la vigilancia
La actividad policial se concentra actualmente en otras tareas relacionadas con las consecuencias de las entradas del 30 de julio. Entre ellas se encuentran las patrullas por la ciudad, la vigilancia de los espacios de acogida y la identificación de las personas que todavía permanecen en Ceuta.
Los agentes también supervisan los movimientos alrededor de los asentamientos. Mantener a buena parte de los inmigrantes concentrados en zonas conocidas facilita su localización y permite seguir con mayor precisión quién permanece todavía en la ciudad.
La presencia de las chabolas ha generado además problemas relacionados con la seguridad y la salubridad. En septiembre, un incendio destruyó decenas de tiendas, mientras otro episodio violento dejó herido a un menor después de un ataque contra uno de los campamentos.
Los intentos anteriores de retirar parte de estas estructuras tampoco lograron acabar con los asentamientos. Tras una intervención de los servicios de limpieza, varias construcciones volvieron a levantarse poco después.
Ceuta mantiene las chabolas en sus playas mientras la Policía espera una orden para retirarlas
La retirada continúa pendiente de una decisión administrativa
La situación deja a la Policía Nacional a la espera de instrucciones concretas sobre el futuro de las playas. Los agentes aseguran que tampoco existe una orden para conservar las chabolas, pero subrayan que necesitan una decisión administrativa antes de proceder a desmontarlas.
Mientras tanto, miles de inmigrantes continúan repartidos entre los recursos temporales y distintos puntos de la ciudad. El propio Gobierno ha reconocido que una parte permanece fuera de los dispositivos de acogida habilitados durante las últimas semanas.
Más de 50 días después de las entradas masivas, Ceuta continúa así con asentamientos levantados en espacios públicos y sin una fecha anunciada para su retirada definitiva. La decisión sobre el desmantelamiento completo sigue pendiente mientras la Policía mantiene sus labores de vigilancia y control.