Ceuta ha amanecido este miércoles bajo un dispositivo reforzado de seguridad en su frontera con Marruecos. El Gobierno ha incrementado la presencia de Policía Nacional y Guardia Civil después de que durante los últimos días circularan en redes sociales llamamientos para intentar una nueva entrada masiva precisamente este 23 de septiembre, jornada en la que Marruecos celebra sus elecciones legislativas.
A primera hora de la mañana, sin embargo, la situación en el Tarajal era de tranquilidad. No se habían detectado movimientos significativos ni en el lado español ni en el marroquí, aunque varios vehículos de las fuerzas de seguridad comenzaron a desplegarse en la zona desde las 7.30 horas. La vigilancia se había intensificado ya durante la noche.
La alerta no surge únicamente de mensajes aislados. Los servicios de información están siguiendo grupos de mensajería en los que se ha promovido un intento de entrada coincidiendo con los comicios marroquíes. Las autoridades españolas llevan varios días trabajando ante ese escenario, aunque la existencia de convocatorias no implica que finalmente vaya a producirse un asalto masivo.
El operativo de este miércoles incluye 75 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y tres pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil. Este último cuerpo ha incorporado 120 efectivos adicionales durante la noche y otros 90 durante el día. También se ha duplicado la capacidad de vigilancia aérea, con dos drones y un helicóptero.
El refuerzo llega apenas un día después de que se produjera otra situación de tensión en Benzú. Alrededor de 150 inmigrantes fueron detectados el martes cuando se aproximaban al perímetro fronterizo, lo que provocó la activación preventiva de las fuerzas de seguridad para impedir que la concentración derivara en una entrada irregular.
El refuerzo llega apenas un día después de que se produjera otra situación de tensión en Benzú
La elección del 23 de septiembre para los llamamientos difundidos en redes tampoco es casual según la información manejada por el Gobierno. Exteriores explicó que las convocatorias pretendían aprovechar que las fuerzas de seguridad marroquíes estarían centradas en el desarrollo de las elecciones. España ha mantenido contactos con Rabat y el ministro José Manuel Albares aseguró que las autoridades marroquíes se habían comprometido a «hacer todo lo necesario» para evitar una nueva entrada masiva.
La preocupación tiene como precedente inmediato la crisis de los días 30 y 31 de julio, cuando Ceuta registró una llegada masiva desde Marruecos que desbordó inicialmente los dispositivos disponibles y cuyas consecuencias siguen gestionándose casi dos meses después.